La innovación como generadora de riqueza
La innovación como generadora de riqueza

Existe poca bibliografía específica sobre matriz productiva, al momento de definirla, resulta muy adecuada la definición aportada por Vicente Paúl Maldonado Quezada, profesor en la Universidad Nacional de Loja, Ecuador: ¨ La matriz productiva es la forma cómo se organiza una comunidad o sociedad para producir determinados bienes, productos o servicios en un tiempo y precio determinado, esta no se limita únicamente a los procesos estrictamente técnicos o económicos, sino que también tiene la obligación de velar por esos procesos y realizar interacciones entre los distintos actores: sociales, políticos, económicos, culturales, entre otros; que utilizan los recursos que tienen a su disposición para llevar adelante las actividades de índole productivo.¨. Por lo tanto es actriz principal en la generación de riqueza o pobreza en una sociedad.

Para realizar el análisis de la actual matriz productiva argentina, se hizo necesario dividir en dos partes la historia reciente del país: el período mayo 2003 – noviembre 2015 y el período diciembre 2015 hasta la actualidad.

La primera etapa, tomó un país demolido por la crisis, la pobreza extrema, el riesgo país y la anarquía que dejó escapando en helicóptero el presidente Antonio de la Rúa. El gobierno de los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, generó un profundo proceso de reconstrucción social y propició el desarrollo de una matriz productiva con inclusión social. Se vivió un proceso de reindustrialización de la economía, se redireccionó la matriz productiva para un cambio en la forma en que se producía, cómo el país se insertaba en el mundo, cómo protegía y alentaba su industria nacional y lo más importante de todo, cómo se distribuía esa riqueza, todos conceptos de fuerte base peronista, movimiento político responsable de las principales transformaciones económicas y sociales de la Argentina. Estas medidas implicaron una matriz generadora de riqueza, que no pueden ocultar ni los principales detractores de sus políticas: los medios masivos de comunicación. ¨Las cifras de la última década muestran el éxito que tuvo el kirchnerismo en dos pilares fundamentales: la creación de empleo y la reducción de la pobreza. Tras el colapso de la economía en 2001-2002, el 54% de la población vivía por debajo de la línea de pobreza, una cifra que el gobierno logró reducir en 2013 al 6,5%¨. ¨En tanto, el desempleo se redujo del 17% al 6,9%¨. (IProfesinal)

Las estadísticas del Banco Mundial también demuestran los resultados de esta matriz, ¨ “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, revela que la clase media en la región creció hasta comprender unos 152 millones de personas en 2009, comparado con 103 millones en 2003, un aumento del 50 por ciento. Para Argentina, la clase media aumentó en ese periodo de 9.3 millones a 18.6 millones. Ese aumento de más de 9.3 millones representa un 25 por ciento de la población total de Argentina, el mayor porcentaje de crecimiento de la clase media en toda la región durante la última década, seguido por Brasil con 22 por ciento y Uruguay con 20 por ciento.¨ (Mundial)

El último estudio disponible de la Matriz Insumo Producto (MIP), fue desarrollado por la UIA (Unión Industrial Argentina) en 2011. El estudio de la misma y de la sinergia sectorial, hace posible la identificación de los diversos agrupamientos, sus cadenas de valor, potencialidades y desafíos. Este informe fue de carácter exploratorio y se lo desarrolló para actualizar el de la MIP de 1997, última disponible en la Argentina. “En la Argentina, la matriz productiva refleja las características de una economía semi-industrializada, a medio camino entre los países centrales o desarrollados y las naciones más pobres.¨ (UIA, 2011)

En términos generales, el grado de desarrollo de una economía está asociado a las interrelaciones sectoriales. La matriz productiva está compuesta por estas interacciones, directas e indirectas (es decir, la multiplicación de los estímulos que su crecimiento cuantitativo y cualitativo puede generar en el resto de la economía (Hirschman, 1958)). El estudio de la UIA compara la intensidad de los vínculos directos e indirectos de cada sector con el promedio de la industria. Así ¨ Un sector es de altos encadenamientos hacia delante (AED) o altos encadenamientos hacia atrás (AEA) si su grado de articulación en estas direcciones es mayor que la del promedio de la economía, de alta integración nacional (AIN) si se cumplen ambas condiciones, y de baja integración nacional”(BIN) si no se cumple ninguna.¨ Abordando esta metodología, la Unión Industrial Argentina pretende a través de su informe, suministrar información de utilidad para ¨focalizar políticas industriales diferenciadas, comprender sus potencialidades y calibrar sus objetivos de acuerdo a las necesidades de transformación estructural del aparato productivo¨. (UIA, 2011)

De los resultados obtenidos se desprende un análisis macro y micro. En el macro hay que destacar como pilares de la matriz productiva argentina: la demanda externa e interna; el tipo de cambio competitivo y el aumento del PBI acompañado por mayor empleo e inversión. Como temas de tensión se destaca al círculo constante y retroalimentado conformado por esquema de costos, tipo de cambio, competitividad – precio (se configura por el tipo de cambio nominal, por la evolución de los costos, los aranceles, las retenciones, los reintegros y otros incentivos fiscales según la agregación de valor) y salarios.

Así la competitividad-precio de los bienes transables es fundamental para el crecimiento de producción interna apuntando a satisfacer la demanda local y la consecuente sustitución del trabajo importado por trabajo nacional y también en el flujo de las exportaciones de los productos con mayor valor agregado. Para de esta forma asegurar más y mejores puestos de trabajo.

Una adecuada articulación de ingresos, tipo de cambio, política comercial y política fiscal, es un camino correcto en la búsqueda de garantizar la acumulación de capital para la producción, reduciendo o eliminando la especulación y las actividades rentísticas.

Pero con sólo la mirada macroeconómica se hace imposible reconfigurar al aparato productivo. El resto del trabajo le queda a la microeconomía en lo que refiere a la implementación de políticas de infraestructura, de innovación tecnológica y, sobre todo, políticas sectoriales e industriales en sentido amplio.

El período diciembre 2015 hasta la actualidad, corresponde a la gestión del presidente Mauricio Macri. Por su duración en el tiempo no admite comparación directa con la primera etapa anteriormente mencionada. Pero sí es importante hacer visibles ciertos indicadores que pueden impactar muy negativamente sobre el crecimiento y las proyecciones de la matriz productiva argentina. Se produjo una gran pérdida de fuentes de trabajos a través de una ola masiva de despidos tanto estatales como de la industria privada. Fueron despedidas hasta abril de 2017 más de 127.000 personas en todo el país.  (Página). Hecho muy significativo, porque recientemente, el presidente Barak Obama (mandatario públicamente admirado por el presidente Macri e invitado por este último a la Argentina a principios de 2016) como clave de crecimiento y mejora para un país, manifestó haber tomado medidas totalmente opuestas a los despidos, ¨en la actualidad, Estados Unidos de América tiene la economía más fuerte y estable del mundo. Estamos en medio del período más largo de nuestra historia de creación continua de empleos en el sector privado. Más de 14 millones de nuevos empleos; los dos años de mayor creación de empleo desde los años 90; una reducción de la tasa de desempleo a la mitad. Nuestra industria automotriz acaba de tener su mejor año de la historia. El sector de la fabricación ha creado casi 900.000 empleos en los últimos seis años. Y hemos hecho todo esto mientras reducíamos nuestros déficits en casi tres cuartos.¨ (Infobae). Otro hecho que puede significar una alarma de la actual política de gobierno es el informe arrojado por la Universidad Católica de Argentina; pone de manifiesto que la Argentina tiene 1,4 millones de nuevos pobres desde que gobierna el presidente Mauricio Macri. (país).

En síntesis, es claro el impacto directo de la matriz productiva de un país en su generación de riqueza o de pobreza. 

 

Autora: Mgter. María de la Paz Rego

pazerego@gmail.com